“El turista exige, el peregrino agradece”
Escuché esta expresión el primer día y terminé recitándola yo
El itinerario jacobeo que elegí para llegar a la Plaza do Obradoiro en bicicleta fue el Camino Francés. Este es el recorrido que parte de tierras galas y entra en España por Roncesvalles. Dicen que el Camino del Norte -o Camino de la Costa- es el más bonito de todos, pero el galo tiene muchas ventajas para los ciclistas: excelente señalización, localidades próximas entre sí -puedes sufrir una avería mecánica- y todo tipo de servicios en pocos kilómetros.
Cada uno recorre esta ruta por diferentes motivos. Algunos buscan un refugio espiritual, otros desean desconectar entre las maravillas del paisaje y luego están los que simplemente quieren practicar deporte y hacer turismo a la vez. Pero hay algo que une a todos ellos: el sueño por llegar a la Catedral de Santiago y visitar la tumba del apóstol, la última parada del largo trayecto. En esta entrada os contaré mi experiencia y, si sirve de ayuda, también daré algunos consejos para peregrinos primerizos.

Etapas
Empezamos en León y dividimos las etapas en seis jornadas para que nos dé tiempo a visitar cada municipio y hacer alguna parada gastronómica. Nuestra propuesta es esta:
